Durante años, la evaluación de tecnologías sanitarias (HTA) se ha percibido en muchas organizaciones como un ejercicio, no siempre necesario, que se podía llevar a cabo una vez que el producto ya estaba desarrollado, autorizado o preparado para acceder al mercado.
Pero el nuevo Real Decreto cambia sustancialmente esa lógica. España acaba de estrenar un marco normativo que estructura de forma explícita la evaluación clínica comparada, la categorización del valor clínico añadido y la evaluación de los aspectos no clínicos, incluyendo la eficiencia, el impacto presupuestario, los aspectos organizativos, sociales, jurídicos y ambientales.
La pregunta ya no será únicamente si una tecnología es segura o eficaz.
La pregunta será si la evidencia disponible permite demostrar, frente a las alternativas existentes, un valor diferencial suficiente para respaldar decisiones de financiación, incorporación, posicionamiento o adopción.
¡Y esa reflexión debe comenzar mucho antes de que tenga lugar la evaluación oficial!
En Lentisco llevamos años trabajando sobre las bases de lo que ahora es la norma: generación de evidencia e impacto presupuesatario, en línea con los procesos de compra basada en valor. La aprobación del nuevo marco regulatorio refuerza una convicción enla que hemos apostado.
Porque la «evidencia no clínica» es ya la infraestructura estratégica sobre la que se construyen las decisiones sanitarias del futuro.
Nosotros estamos listos para afrontar el reto, ¿lo está tu organización?
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tor: DAVID LENTISCO FLORES
Director General



