El desarrollo satisfactorio de las operaciones de una organización depende de diferentes variables. Una de ellas tiene que ver con las compras. De hecho, dentro de la estructura de cualquier empresa resulta indispensable incorporar un área destinada al aprovisionamiento de diversos materiales.

Un proceso efectivo y que ha dado muy buenos resultados es la compra pública sanitaria. Quédate aquí para que descubras en qué consiste, cuáles son sus principales características y cómo se lleva a cabo.

¿En qué consiste la compra pública sanitaria?

La compra o contratación pública sanitaria se refiere a todas aquellas acciones que se llevan a cabo para adquirir distintos bienes o servicios. El propósito es asegurar la óptima prestación de un determinado servicio, concretamente en el ámbito de la salud.

Dada la complejidad de dicho proceso, lo mejor que podemos hacer es contratar a un equipo de especialistas suficientemente preparado como Lentisco. Tenemos experiencia comprobada en la gestión de contrataciones públicas y estamos preparados para apoyar a cualquiera que lo necesite. 

Nos distinguimos por nuestro amplio sentido de profesionalidad. Asistimos, orientamos y acompañamos tanto a instituciones del sector público como privado. Conocemos a profundidad los pasos a seguir para acceder oportunamente al mercado, las licitaciones y convocatorias.

También sabemos cuál es la ruta más apropiada para obtener adjudicaciones de una manera eficaz. Cuidamos todos los detalles durante el proceso. Trabajamos con un enfoque muy claro. Queremos que nuestros clientes consigan el oportuno aprovisionamiento que necesitan.

El proceso de contratación pública se caracteriza por ser universal, complejo y a la vez dinámico. Cuenta con una estructura bien definida y plazos concretos que hay que cumplir de manera estricta. Conseguir buenos resultados depende en buena parte de ser organizado, diligente y transparente.

Procesos para las compras públicas sanitarias

Durante el proceso de las compras públicas sanitarias, los interesados deben adecuarse a los lineamientos establecidos. A continuación, se detallan las principales acciones a seguir.

Fase inicial del proceso

La organización identifica, evalúa y revisa a profundidad sus necesidades internas, así como el tipo de suministro, bien o provisión que requiere. Investiga el mercado y verifica su factibilidad. Se trata de establecer y describir las razones técnicas que avalan dicha necesidad.

Determinar aspectos como a quién va a abastecer, si responde a los requerimientos del mercado y cuánto es su valor. Esto es lo primero que hay que efectuar antes de empezar a preparar el expediente de contratación.

Justificación legal de la necesidad

Para contratar un bien o un servicio de esta naturaleza resulta imprescindible enfocarlo desde el punto de vista legal. El procedimiento de adjudicación está debidamente sustentado en su propio ordenamiento y normativa. La necesidad debe responder a los parámetros legales correspondientes.

El solicitante define su capacidad de pago, analiza la realidad y si tiene los fondos suficientes requeridos para financiar la adquisición. Es de extrema importancia tener en cuenta que los costes del contrato podrían rebasar el presupuesto disponible. En estos casos, se sugiere crear un plan de contingencia.

En pocas palabras, esta fase empieza a partir de la incoación del expediente de contratación y termina con la respectiva aprobación.

Elección del proveedor

Antes de elegir el proveedor se procede a hacer la publicidad de los documentos contractuales de la licitación. De este modo, todas aquellas empresas relacionadas con el ámbito sanitario preparan sus ofertas, conforme a las instrucciones, y las presentan.

En seguida, se realiza la selección del proveedor. En este punto, conviene considerar aspectos como el precio más bajo, la oferta económicamente más ventajosa y la gestión de las ofertas anormalmente bajas.

Aquí también pueden surgir aclaraciones. Es decir, que el poder adjudicador podrá solicitar que sean aclarados algunos aspectos vinculados con las ofertas. Es necesario aclarar que en esta fase no están permitidas las negociaciones ya que esto podría invalidar el proceso de evaluación.

La acción inmediata a las aclaraciones, negociaciones y decisiones emanadas por parte del comité de evaluación es el anuncio de adjudicación. Todos los licitadores son informados de la decisión. Una vez concluido el plazo suspensivo, y si no hay reclamaciones, los involucrados proceden a firmar el contrato.

En tal sentido, esta etapa empieza desde la aprobación del expediente de contratación hasta que se realiza la firma del contrato.

Ejecución del contrato

Se trata de la fase final de todo el proceso. Consiste en ejecutar satisfactoriamente el contrato en conformidad a los resultados obtenidos y las cláusulas establecidas.

El contratista cumple con las obligaciones enunciadas y la administración de la contraparte realiza el pago correspondiente que fue convenido con anterioridad. En otras palabras, el proveedor entrega el bien o servicio y el solicitante lo recibe.